La UJAT refugia dentro de sus aulas a un personaje corrupto y perverso que en días recientes ha quedado exhibido a nivel mundial
Se trata de Fernando Valenzuela Pernas, quien como titular de la Fiscalía General del Estado de Tabasco (entre diciembre de 2012 y diciembre de 2018) se dedicó a operar procesos judiciales que incriminaban a personas inocentes con la pura intención de aparentar ante los medios de comunicación un ficticio combate a la delincuencia.
Este dato no es una novedad, es una realidad bien sabida desde que Valenzuela Pernas era la máxima autoridad de la FGE, sin embargo, pocas veces esa realidad es percibida de manera masiva tal y como sucedió ahora debido a la miniserie documental Duda Razonable.
Esta coyuntura nos deber orillar a cuestionar a las autoridades de la UJAT:
¿Por qué un exfiscal que rentaba oficinas exclusivamente para torturar detenidos (muchos inocentes) hoy le habla sobre derechos humanos a sus alumnos?
Fernando Valenzuela Pernas debe aceptar su responsabilidad en todo lo anterior y renunciar a su trabajo como docente en la UJAT, y si no lo hace, el rector Guillermo Narváez y el abogado general Rodolfo Campos Montejo tienen la obligación moral de despedirlo.